Big Data
Publicado el : 04/05/2017 en Big data, Non classé Por : Nathalie Laurent Tags :

Del Big Data al Efficient Data

El Big Data es seguramente la nueva alfombra roja donde todos los actores de Sistemas de Información se dan de codazos para lucirse bajo los focos de los responsables de IT de compañías e instituciones. Este revuelo es tal que a veces cabe preguntarse cuál es la relación real entre las ofertas disponibles y los problemas reales de las megabases de datos. El precio del éxito es un mensaje difuso. El Big Data es un peaje a pagar para poder venderse.

En el ámbito de la Relación Cliente o CRM estos problemas no son nuevos. Muchas empresas han invertido desde hace años en acumular conocimiento de sus clientes, obteniendo a día de hoy un considerable feedback que nos permite aclararnos con los problemas reales y prácticos del Big Data.

¿Qué está sucediendo? La mayoría de las empresas, con la idea de sacar provecho del conocimiento de sus clientes en realidad se han dedicado a acumular datos y más datos. Líneas y más líneas de transacciones, historial de contactos, registros de solicitudes… con el tiempo los gigabytes de datos se convierten en terabytes, pero, ¿qué hemos aprendido realmente? Muy a menudo no hemos rentabilizado la información, únicamente hemos hecho copias de seguridad de una enorme cantidad de datos pensando que quizá algún día podríamos utilizarlos

De los datos a la información

El verdadero problema al que se enfrentan las empresas es, para empezar, transformar estas enormes masas de datos en información. ¿Con qué diccionario podemos traducir la información bruta en datos legibles por humanos? La respuesta más obvia es el software. Software de análisis, de Business Intelligence, de extracción de datos… sin ser una respuesta incorrecta, se trata de una condición necesaria pero no suficiente. Hacer hablar a los datos es una cuestión de estrategia de negocio en primer lugar. Los análisis vienen después. Poner en marcha una política de acumulación de información sin haber establecido un modelo de interpretación no es más que llenar discos duros.

¿De qué sirve mantener el historial de transacciones de cada cliente de forma indefinida? ¿No sería mejor conservar el historial reciente y disponer, además, de un perfil y evolución para cada uno de ellos? Si un cliente es puntual o fiel es una información, y cómo pasarlo de una a otra categoría es otra. Esto se puede explotar, pero mantener todo el histórico de transacciones más allá de cierto punto no sólo es inútil sino costoso.

Los responsables de estrategia deben recuperar necesariamente el control sobre sus datos, y para ello hay que definir el diccionario

De la información a la acción

Demos un paso más: como dijo Aristóteles, si bien en otro contexto, “La finalidad de la vida no es el conocimiento, sino la acción”. Las empresas, por tanto, deben enfocarse en la acción. Son las acciones las que deben definir las informaciones necesarias para llevarlas a cabo. Esa información es la que genera a su vez datos útiles para la acción. Todo comienza a partir de las acciones y todo regresa a ellas. La acción es el Alfa y el Omega del CRM. Acaparar datos que no estén orientados a la acción, gestionarlos, archivarlos, todo es inútil.

 Un nuevo paradigma

Aunque pese a los vendedores de hardware y de Sistemas de Gestión de Bases de Datos, la carrera por almacenar teras y teras de datos sólo tiene sentido económico si la empresa si aquellos permiten la acción, la orientan y la dirigen. Por esa razón, los equipos de IT y Márketing deben trabajar juntos y cambiar su paradigma para pasar del Big Data al Efficient Data

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